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Investigador del AMTC recibe premio Ig Nobel por su trabajo sobre dinosaurios usando pollos

Bruno Grossi, doctor en Ecología y Biología Evolutiva e investigador asociado del AMTC, es parte del grupo de cinco académicos (cuatro de la Universidad de Chile y uno de la Universidad de Illinois) que el pasado 17 de septiembre fue condecorado con el premio Ig Nobel de Biología que entrega la revista estadounidense Annals of Improbable Research. Este premio, una parodia de los premios Nobel, es presentado y entregado anualmente por un grupo de científicos, entre los que se cuentan auténticos ganadores del Nobel, en una ceremonia realizada en el Sanders Theatre de la Universidad de Harvard.

Pese a sus ribetes humorísticos, el Ig Nobel conserva un trasfondo de trabajo científico serio y destaca a aquellas investigaciones que a través de lo inusual y creativo de sus experimentos, aportan a la divulgación y estimulan el interés de todos por las ciencias, mediante publicaciones que “primero hacen reír y luego hacen pensar”, como dice su eslogan.

Este año, una investigación liderada por el Dr. Grossi llamada “Caminando como dinosaurios: pollos con colas artificiales otorgan pistas sobre la locomoción de terópodos no avianos”, fue una de las premiadas por los organizadores del certamen por su amplia cobertura de los medios especializados y sus mas de 63.000 visitas en la página de PlosOne, revista en la que el artículo se publicó.

En este trabajo, Grossi y sus colegas intentaron replicar la locomoción de terópodos (aquellos dinosaurios carnívoros como el velocirraptor y el tiranosaurio) utilizando gallinas. “La evidencia científica indica que los dinosaurios terópodos son antepasados directos de las aves actuales, y aun cuando poseen muchas similitudes en su morfología, también existen diferencias, tal como la presencia de una cola carnosa y pesada en estos dinosaurios y la perdida de esta en aves, al igual que el aumento de tamaño de los brazos en las aves para desarrollar el vuelo activo. Estos cambios morfológicos también generan cambios en el centro de masa de estos animales y por lo tanto también deberían influir en la forma en que los dinosaurios caminaban. Utilizando gallinas desde el primer día de eclosionadas, le pusimos una cola artificial adherida a la espalda con una camiseta emulando la presencia de una cola como la que un terópodo primitivo habría tenido. Los resultados sobre la forma en que las gallinas adultas crecidas con colas artificiales movieron sus miembros traseros durante la caminata, nos entregan pistas importantes de cómo sus antepasados dinosaurios se movían”, dice Grossi.

Grossi recibe el premio con gran entusiasmo, ya que en la actualidad se encuentra haciendo sus estudios postdoctorales en la FCFM de la Universidad de Chile, específicamente en el grupo de investigación de automatización en minería del AMTC, donde hay proyectos sobre Robótica. Allí, mediante un estudio interdisciplinario de modelos artificiales virtuales y robóticos, espera seguir respondiendo a las preguntas biomecánicas de animales extintos de forma “poco ortodoxa”, como él mismo dice. “Este premio me motiva mucho a seguir realizando investigaciones poco tradicionales”, afirma.

Foto: Associated Press

Video que muestra el trabajo del Dr. Grossi y su equipo:

Acto de entrega del Ig Nobel al Dr. Grossi y su equipo:



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