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“En Chile existe la necesidad de fortalecer el ecosistema de innovación y de tener una mayor colaboración”

  • “Las empresas proveedoras de la minería son esenciales en la tarea de convertir prototipos en productos y servicios tecnológicos. Los centros de investigación y las universidades no compiten con las empresas proveedoras.”, señaló Javier Ruiz del Solar.
  • Director ejecutivo planteó, además, cómo trabajar con la industria minera para pasar de un prototipo a un producto innovador.

Como parte de un programa de actividades conjuntas con el Instituto de Ingenieros de Minas de Chile, el director ejecutivo del Advanced Mining Technology Center, Dr. Javier Ruiz del Solar, fue parte del “Jueves minero”, evento semanal organizado por dicho gremio.

En la oportunidad, el Dr. Ruiz del Solar realizó una presentación enfocada en dar a conocer el modelo de transferencia de tecnologías a la industria y del trabajo científico del AMTC. Además, abordó temas como la colaboración entre la industria minera y la academia, la formación de capital humano, el factor del emprendimiento, el ecosistema de innovación y el valor de la mediana minería como terreno de pruebas de tecnología nueva.

Tras exponer sobre los actuales y futuros proyectos científicos del AMTC, el Dr. Ruiz del Solar fue enfático al afirmar que “nada de lo que hemos hecho se habría logrado sin la colaboración de otras instituciones. En nuestro caso, fue imprescindible contar con el apoyo de compañías mineras, proveedores de tecnologías, universidades nacionales y extranjeras, otros centros de investigación, instituciones gubernamentales y asociaciones gremiales”.

Ejemplificó esto último con las empresas proveedoras de la minería: “Ellas son esenciales en la tarea de convertir prototipos en productos y servicios tecnológicos. Los centros de investigación y las universidades no compiten con las empresas proveedoras. No tiene sentido que lo hagan porque las universidades no generan productos. En Chile existe la necesidad de fortalecer el ecosistema de innovación y de tener una mayor colaboración. Sin las empresas proveedoras con las que trabajamos en conjunto, nuestro Centro no habría podido hacer sus desarrollos. Y si existieran otras empresas más sofisticadas, habríamos podido hacer más cosas”.

Acerca de la existencia de programas de incentivo o apoyo a emprendimientos que apuntan a la innovación, el Dr. Ruiz del Solar expresó que ese modelo no es el adecuado, puesto que los recursos de un emprendedor no alcanzan para desarrollos de gran envergadura, que son los que la industria minera necesita. “Es ridículo pensar que un problema de la minería mundial que nadie ha podido resolver, se puede abordar al pasarle 200 millones de pesos a una empresa innovadora y esperar que en dos años aparezca con la solución. Un emprendedor puede resolver algunos problemas de la minería, pero no todos”.

 

La importancia del pilotaje

Tras la presentación hubo una animada discusión sobre la necesidad de innovar y experimentar versus la obligación de producir y rentabilizar de las empresas mineras chilenas, y las estrategias y dificultades de llevar nueva tecnología a dichos espacios; en específico, cómo “romper el hielo” para que una innovación penetre en la gran minería, acostumbrada a comprar desde el extranjero tecnología probada. “Si a ustedes les cuesta, a las empresas chilenas y universidades chilenas les cuesta cinco veces más. Porque si algo es chileno, de inmediato entra en otra categoría. Lamentablemente, por mucho que se establezca una buena relación en las reuniones previas, al final las preguntas van a ser ‘¿dónde fue probado esto?, ¿dónde puedo ir a verlo?’. Y si algo tiene una primera vez, no hay dónde ‘ir a verlo’. Por eso es importante la creación de centros de pilotaje donde las tecnologías se puedan probar, demostrar y certificar, de modo que cuando uno vaya a Codelco con una tecnología nueva, pueda ir validada”, explicó el Dr. Ruiz del Solar. “También hay que entender el otro lado de la mesa: para mantener una gran producción 24/7 hay que usar tecnología probada, no se puede estar experimentando. Entonces hay que buscar una forma de que ambas visiones, que son válidas, lleguen a un punto de encuentro, el cual puede ser un centro de pilotaje o la mediana minería”, añadió, haciendo referencia a que la mediana minería se considera un terreno fértil para la prueba y validación de nuevas tecnologías, pues tiene más facilidades para la colaboración.

Acerca del papel que pueden jugar emprendedores, tanto dentro como fuera de las empresas mineras, el Dr. Ruiz del Solar los valoró, en general, como muy importantes: “En un centro como el que dirijo hay que juntar las capacidades de los investigadores con el empuje de los emprendedores. Por eso en el AMTC trabajamos con ellos, lo que es distinto a pensar que los emprendedores van a solucionar todos los problemas. De hecho, la mayor parte de los proyectos que hemos desarrollado de forma exitosa con empresas mineras es gracias a personas que, dentro de ellas, apoyan y tienen una cierta visión”.

También fue consultado sobre el paso de un prototipo a un producto final comercializable. “Un prototipo tiene que pasar por muchas mejoras y cambios para ser un producto final por el que alguien quiera pagar. Nosotros tenemos un prototipo de un robot mapeador de túneles mineros. Cuando hicimos las pruebas en terreno, con el robot estuvieron tres doctores en ingeniería eléctrica más los operarios de Codelco programando el mapeo. Si fuera un producto, lo manejaría un solo operario en un ambiente húmedo o con polvo, y el robot tendría solo tres botones grandes para encenderlo e iniciar el escaneo. Ir de un prototipo a un producto final puede tomar años. Un prototipo ya puede ser muy bueno y resolver el problema para el que se diseñó, pero eso no significa que pueda ser de inmediato comercializable. Además las mineras requieren que ciertos productos tengan soporte 24/7, y para eso hay que montar otra empresa, los investigadores del AMTC no pueden ejercer esa función”.

Finalmente, detalló la manera en que ciertas tecnologías digitales, como la inteligencia artificial, la Internet de las cosas y el big data pueden cambiar la industria minera: “Si yo tuviera más datos en un proceso tan complejo como el  minero, podría tomar mejores decisiones. Pero ¿qué significa tener más datos? Primero, significa tener más sensores y dispositivos que recojan información. Luego debo tener una forma en que esos sensores se conecten a una red de datos para que me transmitan su información. Eso es Internet de las cosas, los dispositivos de la mina pueden usar su red inalámbrica para enviar todos los datos que recojan; un camión con decenas de sensores en su interior puede pasar por un portal, transmitir sus ‘signos vitales’ y así yo podría hacer mantenimiento predictivo. Después debo ser capaz de almacenar, gestionar y transmitir esa enorme cantidad de datos que he recogido. Y eso lo puedo hacer con herramientas de big data. No puedo tener a personas analizando toda esa información, necesito algoritmos automatizados y allí entran el data mining o la inteligencia artificial. Y el objetivo final de todo eso es proveer información que ayude a las personas a tomar mejores decisiones”.



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