miércoles 14 octubre 2026
Con más de 700 asistentes provenientes de 18 países, se realizó la 12a versión de Tailings, Congreso Internacional en Gestión de Relaves, evento anual organizado por el Advanced Mining Technology Center (AMTC) de la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad Federal de Ouro Preto (Brasil), Tailings Center (EE.UU.) y Gecamin.
El encuentro internacional tuvo como objetivo difundir y discutir sobre los más recientes avances tecnológicos y nuevas tendencias en el ámbito de la transformación digital y automatización en relaves; gobernanza, GISTM y gestión de riesgos; casos de estudio y experiencias operacionales; cierre y post cierre de depósitos de relaves; filtraciones, control de aguas y gestión hídrica; diseño y estudios de depósitos de relaves, entre otras temáticas.
El AMTC concretó su participación en Tailings con presencia en el Comité Organizador, representado por el Dr. César Pastén, investigador de la línea de Estabilidad de Relaves a Largo Plazo del Centro. En su discurso pronunciado en la ceremonia inaugural del evento, el académico destacó las alianzas del AMTC con compañías mineras, empresas proveedoras y otros actores del sector: “Esta colaboración nos permite conectar el conocimiento científico con las necesidades de la industria, y desarrollar soluciones que reduzcan los impactos ambientales de la minería y la hagan más segura, eficiente, competitiva y sostenible”.
Además, resaltó la participación del Centro en el desarrollo del Observatorio de Relaves, como parte del Observatorio Nacional de Peligros Geológicos y Mineros del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Además, recordó que el AMTC desarrolla proyectos sobre la estabilidad física y química de los depósitos de relaves, “considerando la alta incertidumbre climática y sísmica, así como la variabilidad de los parámetros operacionales y geotécnicos, para una evaluación del riesgo más robusta”.

El caso de la bahía de Chañaral
Además el AMTC contribuyó con uno de los 160 trabajos técnicos presentados en el congreso: el investigador Germán Aguilar estuvo a cargo de la ponencia “Relaves históricos como agentes de forzamiento geomorfológico costero: bahía de Chañaral, Chile”, en la que detalló cómo la continua descarga de relaves en dicha zona de la Región de Atacama desde 1938 hasta 1990 alteró la geomorfología litoral y generó amenazas concatenadas que incluyen la creación de playas artificiales de escala kilométrica, las que llegaron a crecer a un inusual ritmo de hasta 30 metros por año. A diferencia de una playa natural, estas no están formadas por arena, sino por sedimentos finos, ricos en limo y arcilla, que se comportan como un material cohesivo.
La descarga de relaves implicó el embancamiento de la bahía de Chañaral, con una reducción de hasta 10 metros de profundidad, y alteró la geoquímica ambiental, con elevados contenidos de cobre y arsénico que indican una alta probabilidad de toxicidad de los sedimentos. Tras cesar las descargas de relaves, las playas tienden a volver al equilibrio, retirándose hacia el interior a un ritmo de hasta cuatro metros por año; sin embargo, permanecen geoquímicamente no aptas para el uso debido a sus altos índices de contaminación.
Por otro lado, la acción combinada de los aluviones y del oleaje ha trasladado sedimento mar adentro, haciendo la playa más empinada y acercando la rompiente a la costa, lo que intensifica la erosión. A eso hay que sumar que las playas artificiales han actuado como barrera contra flujos aluvionales del río Salado hacia el mar, amplificando los efectos de la crecida de 2015 en la ciudad de Chañaral, un evento que causó víctimas fatales y graves daños. En la ponencia se describieron estas amenazas del litoral de Chañaral, concatenadas con la descarga directa de relaves al mar.

¿Cómo se relaciona este estudio con la gestión de relaves en general? Para el Dr. Aguilar, relaves históricos como el de las playas de Chañaral no deben considerarse residuos inertes, sino como componentes activos de un sistema geomorfológico: «El cierre de relaves debe ir más allá de la estabilidad física local y de corto plazo. Cuando un relave se convierte en un elemento del paisaje puede amplificar las amenazas naturales y generar amenazas en cascada, por lo que estos depósitos deben incorporarse a las evaluaciones de riesgo».
«Finalmente, estos relaves del litoral de Chañaral no están en el catastro de relaves abandonados del Sernageomin al no estar contenidos en un sistema de retención, lo que representa un punto ciego regulatorio», añadió.