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EN LA CEPAL, AMTC LLAMA A LA COLABORACIÓN INTERNACIONAL PARA GENERAR MÁS I+D EN LA MINERÍA DEL COBRE Y EL LITIO

martes 5 mayo 2026

La colaboración entre organizaciones de América latina y Europa para impulsar tecnología minera eficiente y sustentable fue uno de los temas principales de la intervención del Dr. Rodrigo Cortés, director ejecutivo del Advanced Mining Technology Center (AMTC) de la Universidad de Chile, en el evento “Tendiendo puentes a través del Atlántico: vías de colaboración entre la Unión Europea y América Latina para el desarrollo sostenible de las cadenas de valor del cobre y el litio”, organizado por la embajada del Reino de Países Bajos, la misión en Chile de la Unión Europea y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de Naciones Unidas.

La actividad tuvo por objetivo principal dar a conocer los resultados de un estudio realizado por Fraunhofer por encargo del Critical Raw Materials Facility de la UE para mapear actores europeos (empresas, centros de innovación, universidades) con capacidades alineadas con hallazgos de estudios realizados por la Cepal sobre el desarrollo sostenible de las cadenas de valor del cobre y el litio. Dicha comisión ha realizado anteriormente análisis y recomendaciones sobre cómo la región puede desarrollar de manera sostenible sus cadenas de valor de ambos minerales, considerando tanto rutas para aumentar el valor agregado y el desarrollo productivo, como la mejora de los estándares ambientales, sociales y de gobernanza en la minería y el procesamiento de minerales en América Latina.

En sus palabras iniciales, el secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar, enfatizó la importancia de generar lazos entre naciones desarrolladas y en desarrollo en materia de negocios, inversión y tecnologías, y especialmente en producción de minerales críticos en un contexto de cambio climático y de transición energética: “El cobre y el litio están en el corazón no de una, sino de varias de las revoluciones tecnológicas de hoy día, de la transición energética y de múltiples industrias que son las industrias dinámicas del siglo 21. Y sabemos que varios países de América Latina tienen porcentajes muy altos de las reservas mundiales de cobre y litio. Así que la cooperación entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe en materia de cobre y litio es absolutamente estratégica y de gran potencial ganar-ganar para ambas regiones”.

El punto fue reforzado por la embajadora de la Unión Europea en Chile, Claudia Gintersdorfer: “La cuestión que tenemos ante nosotros no es únicamente cómo producir más cobre o más litio, sino cómo desarrollar cadenas de valor que sean sostenibles, resilientes, innovadoras y beneficiosas para ambas regiones (…) América Latina tiene un papel central que desempeñar: la región no solo cuenta con recursos estratégicos, sino también con la oportunidad de configurar una nueva generación de cadenas de valor generales más sostenibles, con mayor valor agregado y mayor contenido tecnológico. Para la Unión Europea esta agenda está estrechamente vinculada a la transición verde y digital, la seguridad económica y la competitividad industrial”.

La embajadora de Países Bajos en Chile, Elke Merks-Schaapveld; el secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar, y la embajadora de la Unión Europea en Chile, Claudia Gintersdorfer.

América Latina y Europa en la producción de cobre y litio

Seguidamente se presentaron los resultados del mencionado estudio sobre soluciones europeas sostenibles para la industria minera de América Latina. En el contexto de la Critical Raw Materials Act de la UE, la cual fija metas europeas de importación, refinamiento y reciclaje de materiales, se analizaron las ventajas y desventajas de la minería latinoamericana de cobre y litio. En el caso del metal rojo, se reconoce que la región es el mayor contribuyente a nivel mundial, pero que está aquejada por bajas de ley, trabas regulatorias y protesta social, por lo cual necesita resolver ineficiencias y asegurar un ambiente estable para inversiones. En cuanto al litio, también se reconocen las grandes reservas existentes en el continente, pero que la distribución de los recursos no es evidente, hay desafíos de procesamiento (como el alto uso de agua que lleva a resistencia por parte de comunidades) y pasar de la sola extracción a la creación de valor agregado.

El estudio también destacó las capacidades tecnológicas de Europa para el procesamiento de ambos minerales, como soluciones innovadoras de manejo de aguas, mayores capacidades de refinamiento de cobre, creciente descarbonización de su matriz energética, una gobernanza más avanzada en hidrogeología, desarrollo de tecnologías de extracción directa de litio y avanzado reciclaje de baterías, entre otras.

Entre las conclusiones del trabajo se cuentan que “América Latina y el Caribe tienen los recursos mientras que la Unión Europea tiene las tecnologías”, pero hacen falta velocidad, escala y coordinación para sacar provecho de las respectivas ventajas de cada región. Por ende, se propone una alianza estratégica para crear soluciones conjuntas que supere la mera relación vendedor-comprador, de cara a lo que resta del siglo.

Panel de buenas prácticas regionales

El evento continuó con un panel sobre casos de tecnologías innovadoras sobre cobre y litio desarrolladas en América Latina y ejemplos de buenas prácticas público-privadas que contribuyan a la consolidación de cadenas de suministro más sustentables.

En la ocasión, el Dr. Cortés enfatizó que en nuestra región existe la tecnología necesaria para enfrentar los desafíos de una producción de cobre y litio eficiente y sustentable: “Una de las conclusiones del estudio que vimos recién señala que los países de la UE tienen la tecnología y los de América Latina poseen los recursos. Eso es cierto: tenemos los recursos mineros, pero además tenemos recursos humanos avanzados para desarrollar tecnología en colaboración con nuestros pares europeos. Es importante destacar que en las últimas dos décadas los países latinoamericanos han desarrollado mucho su educación terciaria. Hay muchos colegas en la industria, las universidades y centros de investigación que están desarrollando innovación. Por ejemplo, el centro que represento estuvo recientemente en el salar de Maricunga probando un método para extraer litio reduciendo el impacto medioambiental, y gracias a proyectos como ese estamos trabajando con socios europeos. Latinoamérica ha evolucionado bastante en el desarrollo científico y tecnológico”. La declaración va en concordancia con el plan de investigación 2025-2030 del AMTC, fuertemente enfocado en minerales estratégicos para la descarbonización y transición energética, así como en procesos sustentables.

El Dr. Rodrigo Cortés en su presentación ante la Cepal.

“Se mencionó el problema de la velocidad. Nosotros nos demoramos alrededor de una década en desarrollar por completo una nueva tecnología. Probablemente eso se puede acelerar si lo hacemos de forma colaborativa. Por ende, hago la invitación: no trabajamos como universidad de forma aislada, estamos en contacto con el ecosistema minero nacional y con el de países cercanos como Perú y Brasil. Por eso buscamos las mejores capacidades y los mejores socios para acelerar procesos y llegar con soluciones tecnológicas que impacten positivamente en lo económico, ambiental y social”, agregó.

En otro momento del panel el Dr. Cortés profundizó en la necesidad de colaboración público-privada en el desarrollo de I+D innovadora, como condición clave para asegurar que un trabajo conjunto entre ambas regiones lleve a encadenamientos productivos: “Estamos ante un cambio de paradigma en la industria minera mundial. Al menos aquí en Chile el cambio tecnológico, tradicionalmente, no era tan avanzado, se buscaba aumentar el volumen de producción de cobre a menores costos. Pero hoy en día los desafíos son diferentes: seguridad, sustentabilidad, medioambiente, agua, transformación digital. Hay muchos temas que estamos abordando como países mineros y creemos que existe también un cambio de paradigma en la forma en que hemos desarrollado tecnología e innovación en esta industria. Un ejemplo es la industria del litio, que trabaja activamente en tecnologías de extracción directa. En ese sentido hemos tenido colaboraciones: llevamos un año trabajando con el Instituto de Tecnología Karlsruhe, gracias a financiamiento alemán, para instalar un instituto de estudios para extracción directa de litio y cómo obtener otros elementos a partir de los salares. Estamos generando capacidades en ambos lados del globo terráqueo, estamos vinculados con el INLiSa y con universidades regionales como la de Antofagasta. Lo que vemos es que el ecosistema de I+D+i se ha potenciado en la colaboración. Hay cosas que faltan en este puzzle: la industria minera se está adaptando a interactuar con centros de investigación y con el ecosistema de emprendimiento”.

“Nosotros, como centro de investigación, proyectamos desarrollar tecnología a mediano y largo plazo. Por supuesto, pensamos primero en desafíos científico tecnológicos, pero prontamente buscamos colaboración con otras entidades, principalmente socios de la industria, que codesarrollen con nosotros, a quienes podamos transferir nuestra tecnología una vez que esté probada y validada, y así la apliquen y comercialicen. Pero, al igual que los emprendimientos, a veces nos topamos con que el desarrollo hasta la etapa de laboratorio va bastante bien, pero los niveles de esfuerzo financiero para avanzar hacia pruebas en terreno están muchas veces fuera del alcance de centros como el AMTC (…) Dado que el gasto en I+D en Europa es sustantivamente mayor que en Latinoamérica, creo que es bueno que la UE pueda revisar, en el ámbito de minería estratégica, sus instrumentos para incentivar que haya colaboraciones no solo entre empresas, sino, por ejemplo, que una empresa colabore con un centro de investigación de su país. Eso puede ser una ayuda para destrabar el tema de la falta de financiamiento”, concluyó.

El conversatorio fue integrado además por Pamela Antonioli De Rutté, gerenta general del Mining Innovation Hub de Perú; David Molina Concha, líder de Minería Sustentable del Instituto de Tecnologías Limpias, y Maxime Redondo, director de Desarrollo de Negocios de CEPROSYS.