jueves 30 julio 2026
El creciente desarrollo de soluciones tecnológicas basadas en software plantea nuevos desafíos para la investigación aplicada, particularmente a la hora de determinar cómo proteger y poner en valor aquellos desarrollos que incorporan inteligencia artificial, automatización, procesamiento de datos y otras herramientas computacionales.
Esta fue la temática central de la charla online “Invenciones implementadas por computador: el salto del software a la patente”, iniciativa organizada por la Oficina de Transferencia Tecnológica del Advanced Mining Technology Center (AMTC), para entregar herramientas que permitan identificar tempranamente desarrollos con potencial de protección mediante patente.
La actividad estuvo dirigida a investigadores, investigadoras y profesionales del Centro y contó con las presentaciones de Jorge Fuentes, director de innovación del Grupo de Propiedad Intelectual de Estudio Carey, y Mario Montes, especialista en patentes de Carey, quienes abordaron desde una perspectiva práctica los principales criterios técnicos y jurídicos que se consideran al evaluar la patentabilidad de desarrollos implementados por computador.
“Muchas de las soluciones y aplicaciones para la minería que se desarrollan en el AMTC están basadas en software, particularmente en ámbitos como la inteligencia artificial, la automatización y la minería digital. Queremos fortalecer las capacidades internas para detectar oportunidades de protección intelectual antes de que los resultados de investigación sean divulgados públicamente”, explica Victoria Villarroel, jefa de Transferencia Tecnológica de AMTC.
Uno de los principales mensajes de la actividad fue que la presencia de software no determina por sí sola si una tecnología puede ser patentada. Lo relevante es identificar la solución tecnológica que el desarrollo permite implementar y, en particular, el problema técnico que resuelve y la mejora técnica que produce.
“La pregunta no es simplemente si el desarrollo contiene software, sino qué problema de la técnica resuelve, qué mejora técnica produce y cómo se obtiene esa mejora”, explicó Jorge Fuentes. El ingeniero agregó que una invención implementada por computador puede ser patentable cuando utiliza un computador, una red u otro dispositivo programable para resolver un problema técnico mediante medios técnicos.
En términos prácticos, esto puede incluir, por ejemplo, sistemas que procesan información obtenida mediante sensores para controlar equipos, detectar fallas, clasificar objetos físicos o determinar parámetros para ejecutar una operación industrial. Sin embargo, cumplir con este criterio no garantiza por sí solo la obtención de una patente. El desarrollo también debe satisfacer los requisitos generales de patentabilidad, entre ellos novedad, nivel inventivo y aplicación industrial, además de encontrarse descrito con suficiente claridad y detalle para permitir su reproducción.

Detectar la oportunidad
Durante la charla también se abordaron algunos de los errores más frecuentes que pueden debilitar el potencial de protección de una tecnología basada en software. Entre ellos se encuentra describir únicamente los resultados esperados -como optimizar procesos, aumentar la productividad o reducir costos- sin explicar técnicamente cómo se obtiene ese resultado. “Uno de los errores más frecuentes es describir el desarrollo únicamente en términos de sus resultados esperados, sin explicar técnicamente cómo se obtiene ese resultado”, señaló el ingeniero Mario Montes.
Otro desafío se relaciona con la creciente utilización de inteligencia artificial. De acuerdo con el especialista, presentarla como una suerte de “caja negra”, sin detallar aspectos como los datos utilizados, su procesamiento, el modelo empleado, su entrenamiento, validación y la forma en que se utiliza técnicamente su resultado, puede dificultar la evaluación de la solución y su reproducibilidad.
Una de las principales recomendaciones entregadas durante la actividad fue incorporar el análisis de propiedad intelectual dentro del propio proceso de investigación y realizarlo antes de cualquier publicación o divulgación. “Se debe incorporar un análisis de propiedad intelectual dentro del propio proceso de investigación, idealmente desde que aparece una solución técnica diferenciadora y antes de su publicación o divulgación”, planteó Jorge Fuentes. El especialista también destacó la importancia de documentar durante el desarrollo elementos como diagramas de arquitectura, flujos de datos, configuraciones de sensores, etapas de procesamiento, parámetros de entrenamiento y resultados de validación.
Esta información puede ser fundamental para identificar cuál es la contribución técnica susceptible de protección. En áreas como la minería, además, el elemento diferenciador puede encontrarse no solo en un algoritmo, sino en la integración entre sensores, procesamiento de información, arquitectura computacional y actuación sobre un sistema físico.
Valorizar tecnologías AMTC
Para Victoria Villarroel, la actividad busca fortalecer la protección y valorización de los desarrollos tecnológicos generados en el Centro: “En el AMTC las patentes son consideradas un mecanismo relevante de protección, pero no constituyen un fin en sí mismas, sino una herramienta asociada a una estrategia de transferencia tecnológica, permitiendo resguardar los desarrollos y facilitar su llegada a la industria. Por eso buscamos analizar cada una de nuestras tecnologías, incluidos los desarrollos de software, y definir la estrategia de protección más adecuada para fortalecer su valorización y transferencia”.
Según agrega Villarroel, el objetivo principal es entregar a los investigadores herramientas que les permitan reconocer tempranamente cuándo un desarrollo puede tener potencial de protección y tomar decisiones informadas sobre la mejor estrategia para cada tecnología.
En esta línea, la OTT continuará desarrollando acciones de capacitación y acompañamiento. Entre las próximas iniciativas se contempla la realización de un curso junto al Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI), orientado a profundizar en las herramientas disponibles para la protección de tecnologías desarrolladas en el Centro.
De esta manera, el AMTC busca fortalecer una cultura de protección y transferencia tecnológica que permita que los resultados de la investigación aplicada no solo lleguen a nuevas soluciones para la minería, sino que también cuenten con estrategias adecuadas para resguardar y facilitar su futura transferencia hacia la industria y otros sectores productivos.