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Herencia sísmica: investigadores donan exposición al Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile

lunes 13 julio 2026

El patrimonio científico que ha permitido reconstruir algunos de los terremotos y tsunamis más importantes de la historia de Chile tendrá ahora un nuevo espacio de conservación y difusión. El pasado 9 de julio, el Departamento de Geofísica (DGF) de la Universidad de Chile recibió la donación de Herencia sísmica, una exposición interdisciplinaria que transforma registros científicos históricos en una experiencia que une investigación, arte y memoria. 

La entrega fue encabezada por el investigador del Advanced Mining Technology Center (AMTC) y coordinador científico del proyecto, Dr. Sergio León-Ríos, junto a los artistas Ignacio Gutiérrez y Sebastián Riffo, investigadores de la unidad Artes y Desastres (DESARTES) del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN), quienes oficializaron la donación de las obras al Departamento de Geofísica.

La muestra reúne piezas de gran valor científico, histórico y patrimonial, entre ellas mareogramas facilitados por el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), muestras de sedimentos de tsunamis cedidas por el laboratorio GeoTsunami de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y sismogramas en papel pertenecientes al archivo del Departamento de Geofísica. 

Entre estos últimos destacan los registros originales de los terremotos de Atacama (1922), Chillán (1939) y Valdivia (1960), generados por el antiguo Servicio Sismológico de Chile, institución que dependió del DGF hasta 2013. Durante 2025, Herencia sísmica recorrió distintos espacios invitando al público a descubrir una dimensión poco conocida de la sismología: el valor patrimonial y cultural de los registros científicos. 

De izquierda a derecha: Ignacio Gutiérrez, Sebastián Riffo y el Dr. Sergio León-Ríos.

A través del diálogo entre arte y ciencia, la exposición permitió resignificar documentos históricos que durante décadas han sido fundamentales para comprender la actividad sísmica del país. «Herencia sísmica fue un proceso enriquecedor porque abrió los datos y sismogramas hacia otra perspectiva que toca emociones y llega a espacios donde la ciencia, por sí sola, no siempre logra hacerlo», señaló el Dr. Sergio León-Ríos. «La exposición permitió conversar sobre fenómenos complejos como los terremotos desde un nuevo paradigma. Que estas piezas queden ahora en el Departamento de Geofísica representa el cierre de un ciclo, pero también el reconocimiento de su enorme valor científico y patrimonial», agregó.

Por su parte, Sebastián Riffo destacó que la propuesta buscó generar una conexión emocional con un fenómeno que forma parte de la identidad de Chile. «El mensaje de la exposición tiene que ver con sensibilizar las emociones para mostrar cómo el arte puede revelar nuevas miradas sobre algo que nos caracteriza como país: vivir en uno de los territorios más sísmicos del mundo», señaló.

La ceremonia concluyó con la entrega de una recopilación empastada de sismogramas del mundo que registraron el terremoto de Valparaíso del 16 de agosto de 1906. Esta complicación fue originalmente publicada en 1907 por la Oficina Central de la Asociación Sismológica Internacional, localizada en Estrasburgo, Francia, una pieza documental de alto valor para el patrimonio sismológico nacional.