viernes 10 julio 2026
Cuando una mina comienza a operar, gran parte de su eficiencia depende de una etapa poco conocida fuera de la industria: el procesamiento del mineral. En ese proceso, los llamados circuitos de flotación cumplen un papel fundamental, ya que permiten separar los minerales de valor -como por ejemplo el cobre- del resto de roca mediante procesos físico-químicos. La forma en que estos circuitos son diseñados determina, en buena medida, cuánto mineral será finalmente recuperado y cuál será la rentabilidad de la operación durante toda su vida útil.
Sobre este desafío trató una nueva investigación presentada por el Advanced Mining Technology Center (AMTC) durante la versión número 22 de la conferencia Procemin-Geomet, uno de las principales eventos internacionales sobre procesamiento de minerales y geometalurgia, realizado entre el 7 y el 9 de julio en Santiago. El trabajo fue presentado por el investigador del AMTC y académico de la Universidad de Antofagasta (la cual forma parte de nuestro centro como institución asociada) Dr. Luis Cisternas, y corresponde a una investigación desarrollada por él junto con la investigadora Dra. Yésica Botero y el estudiante de doctorado Diego Valle, ambos también de dicha casa de estudios.
La investigación propone incorporar información geometalúrgica -que permite conocer cómo varían las características del mineral dentro de un yacimiento- desde las etapas iniciales del diseño de los circuitos de flotación, en lugar de utilizar únicamente valores promedio, como ocurre en la actualidad.
Múltiples escenarios
Para ello, los investigadores emplearon un modelo probabilístico, es decir, un método matemático que considera la incertidumbre natural que existe en un yacimiento y evalúa múltiples escenarios posibles antes de definir el diseño de la planta. De esta manera es posible anticipar cómo podrían cambiar las condiciones reales de operación y diseñar sistemas más eficientes y robustos.

Según la investigación, este enfoque permite aumentar el beneficio económico anual desde aproximadamente 255 millones de dólares -obtenido mediante un diseño tradicional basado en promedios- hasta cerca de 438 millones de dólares, demostrando el impacto que puede tener incorporar la variabilidad geológica desde el comienzo del proyecto.
El Dr. Luis Cisternas destacó el carácter innovador del trabajo. «Hoy la geometalurgia se utiliza principalmente para optimizar la operación de las plantas una vez que ya están construidas. Esta investigación demuestra que incorporarla desde la etapa de diseño permite aprovechar mejor la información sobre la variabilidad del yacimiento en diferentes dominios geológicos, tomar decisiones más eficientes desde el inicio y generar mejoras significativas», explicó.
Durante la conferencia, AMTC también estuvo presente en la sesión de pósteres científicos, con cuatro investigaciones desarrolladas por especialistas de la Universidad de Antofagasta. Los trabajos fueron realizados por las investigadoras Ximena Mamani, Yésica Botero, Mariella Rivas, Ángela Zapata y Alejandra Céspedes, junto a los investigadores Luis Cisternas y Ovidio Cruz, quienes expusieron avances en distintas áreas del procesamiento de minerales y la geometalurgia.
La participación del AMTC en Procemin-Geomet 2026 refleja el aporte que realiza el Centro al desarrollo de tecnologías que permitan hacer más eficiente el procesamiento de minerales, optimizar el aprovechamiento de los recursos y fortalecer la competitividad de la minería mediante investigación aplicada.